23
23
22
Me acuerdo de que en un curso de verano de francés en Montpellier tenía que hacer una presentación oral sobre mi ciudad. Recuerdo que no disponía de conexión a Internet ni de ninguna otra forma de reunir ciertos datos muy concretos que necesitaba. Me acuerdo de que la tarde antes de la exposición, tras mi desesperación, encontré mágicamente y por casualidad una guía turística de Toledo de los años 60 en una librería de ocasión. También recuerdo que por un malentendido mi compañera ucraniana se quedó con la guía creyendo que yo se la había regalado y repitió varias veces “por si algún día voy”. Eso sí, al menos pude conservar el fantástico mapa que la guía incluía.
21
Me acuerdo, y es curioso, del 4 de marzo de hace dos años y del 4 de marzo del año pasado y seguro que el año que viene me acordaré del 4 de marzo de éste.
20
Me acuerdo de la tristeza de los domingos por la tarde cuando era pequeña. Recuerdo que después de un fin de semana en casa de mis abuelos (donde tenía mi guarida hecha con mantas y cojines), tocaba volver ‘’al piso’’, lo que significaba irme de mi guarida, lo que significaba también ir al colegio. Me acuerdo de que solía ponerme a llorar mientras volvíamos en coche, sobre todo si ponían de fondo alguna canción de Elton John (que solía ser el ochenta por ciento de las veces).
19
Me acuerdo de un día que llamé muy entusiasmada a mi vecina de enfrente para mostrarle un descubrimiento que acababa de hacer: se coge un vaso, se echa un poco de azúcar, unas cucharaditas de cacao en polvo, se añade leche hasta el borde y... voilà! Acababa de inventar la leche con Cola Cao. ¡Y pensar que mi madre lo compraba hecho porque no sabía que podía hacerse mezclando tres ingredientes!